San Joasaf (Joaquín) Andréievich Gorlenko
San Joasaf (José) de Bélgorod



(la catedral principal de Bélgorod en el siglo XVIII)
Entonces Bélgorod era el centro de la provincia de Bélgorod y de la eparquía de Bélgorod, una de las más grandes de Rusia. Pero la vida espiritual en la provincia se encontraba en muy mal estado. Los sacerdotes no proporcionaban la educación religiosa y moral a su parroquia. Muchas iglesias, especialmente en los pueblos, se volvieron ruinosas y no fueron reparadas durante años.
El obispo José trabajó duro para mejorar esta situación. Inspeccionaba todos los lugares de su eparquía regularmente. Prestaba mucha atención al estado religioso y moral del clero local y a la labor de las escuelas en la eparquía. José consideraba que la ayuda a los pobres era uno de sus objetivos principales. Muy a menudo visitaba a las personas pobres personalmente, llevándoles ayuda espiritual y material. José también visitaba a menudo a los enfermos y los sanaba.
El obispo José sirvió en la eparquía de Bélgorod hasta el final de su vida. Su abnegada labor en este camino hizo que el obispo José fuera conocido en toda Rusia.
El obispo José falleció el 10 de diciembre de 1754 a la edad de 49 años en el pueblo de Granivore. El 15 de diciembre su cuerpo fue trasladado de Granivore a Bélgorod para su sepultura. El ataúd con su cuerpo fue colocado en la Catedral de la Santísima Trinidad en Bélgorod para la despedida.
Y solo el 28 de febrero de 1755, el ataúd con el cuerpo del obispo José fue trasladado a una cripta especial en la parte suroeste de la Catedral de la Santísima Trinidad, la cual fue mandada a hacer por orden del propio José.
Pero algún tiempo después, resultó que el cuerpo del obispo José no estaba sujeto a descomposición. El rumor sobre esto se extendió por Bélgorod y su región muy rápidamente. Personas enfermas y lisiadas acudieron al féretro de José y muchas de ellas se recuperaron. La habladuría sobre el poder milagroso de las reliquias del obispo José comenzó a difundirse de boca en boca por toda Rusia. Cada año venían más peregrinos al féretro de José. Muchas personas, no solo en Bélgorod sino en otras regiones de Rusia, comenzaron a considerar a José un santo mucho antes de su canonización. Los retratos del obispo José fueron colgados cerca de los íconos en muchas casas.

Canonización y la Celebración de 1911
En 1883, la Catedral de la Santísima Trinidad en Bélgorod fue convertida en una catedral monástica. A pesar de que Bélgorod ya no era una ciudad eparquial, el flujo de peregrinos no disminuyó. La gente continuó acudiendo al ataúd santificado.
Varias veces las autoridades eparquiales, a petición del pueblo local, solicitaron la canonización del obispo José. Y por fin, en 1910, el emperador Nicolás II propuso al Santo Sínodo la canonización del obispo José. Y el Sínodo apoyó esta propuesta y canonizó al obispo José. El 4 de septiembre de 1911 fue establecido como el día de celebración de las reliquias incorruptas de san José.


Procesión sagrada en Bélgorod el 4 de septiembre de 1911
(fotografías contemporáneas)
Este día memorable se convirtió en uno de los acontecimientos más importantes en la historia de Bélgorod. Muchísima gente de lugares muy diversos de Rusia, desde la frontera occidental hasta el Lejano Oriente, vino a Bélgorod. El número total de personas que participaron en esta celebración fue de más de 200 mil. Muchísimas personas de Estado visitaron Bélgorod para la celebración y, tres meses después, el emperador Nicolás II con su familia también visitó Bélgorod.
Después de esta celebración, cada vez más gente vino a Bélgorod desde diversos lugares de Rusia. Ahora las reliquias estaban dentro de la catedral en una urna especial hecha de plata.

(una foto contemporánea pintada. Desafortunadamente, esta catedral no sobrevivió hasta nuestros días)

(una foto de principios del siglo XX)

Las reliquias regresaron a Bélgorod

(una foto moderna)

Después de la revolución de octubre, el santuario fue abierto y las reliquias de San José fueron sacadas de Bélgorod. Durante muchos años se desconoció el paradero de las reliquias. Y solo 70 años después fueron encontradas en el Museo de la Religión y el Ateísmo en Leningrado.
Tras su identificación, las reliquias fueron devueltas a Bélgorod y colocadas en la Catedral de la Transfiguración de Nuestro Señor (Preobrazhensky).
El 16 de septiembre de 1991, las incorruptibles reliquias de San José fueron trasladadas solemnemente a la Catedral de la Transfiguración de Nuestro Señor. El Patriarca de Moscú y toda Rusia, Alejo II, participó en esta ceremonia. Fue la segunda adquisición de las reliquias de San José. Regresó a Bélgorod y la santificó nuevamente con su presencia.



Una escuela dominical adyacente a la Catedral de la Transfiguración funciona en Bélgorod desde 1991. En esta escuela, los alumnos estudian cátedras bíblicas, los reglamentos de la iglesia, realizan viajes de peregrinación y participan en las festividades religiosas.
En 1992, en la Catedral de la Transfiguración, se fundó la Comunidad Ortodoxa de San José. Los miembros de esta comunidad son personas de profesiones muy diversas: ingenieros, maestros, arquitectos, obreros y otros que realizan la labor de educación moral y espiritual de las personas, restaurando iglesias y organizando acciones caritativas.
